La luminosidad de una puesta teatral no sólo es un apoyo para poder crear valores, por sus cambios de intensidad y de concentración lumínica, dirección y modulación de colores expresando, acentuando y dando carácter a la representación.
La luz es uno de los factores más importantes del espectáculo. Dando consigo una transformación de espacio, alterando la perspectiva eficazmente ya que trabaja con cada elemento que se ha de encontrar dentro del espacio escénico, produciendo efectos sobre él en su condición de miembro (individuo) en un auditorio en masa, dando una respuesta de percepción y con ellas las emocionales.
Con esto podemos decir que alumbrado teatral es parte de un medio masivo de comunicación el cual esta lleno de signos tanto auditivos, corporales y visuales.